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No Inscrito

Precio

70,00 €

Primeros pasos

Formato: 2 sesiones · 2 horas cada una

Fechas: Lunes 1 y 8 de junio, de 18:30-20:30h. Modalidad online.

Un recorrido por los fundamentos neurocientíficos de la danza como herramienta de salud, regulación emocional y conexión social.

Esta formación propone un recorrido por los fundamentos neurocientíficos de la danza, entendida no solo como expresión artística con un gran componente estético, sino como herramienta de regulación, de bienestar, plasticidad cerebral y cohesión social.

Exploraremos cómo el movimiento impacta en procesos fisiológicos fundamentales, cómo moldea la estructura y función del cerebro, de qué manera modula nuestras emociones y su capacidad para generar sincronización interpersonal, permitiendo comprender la danza como una herramienta ancestral de salud individual y colectiva.

A lo largo de ambas sesiones, si el tiempo lo permite, se realizarán pequeñas prácticas guiadas que permitirán experimentar directamente los mecanismos explicados desde la teoría.

CONTENIDO DEL TEMARIO

  • Orígenes evolutivos de la danza: hipótesis sobre su función adaptativa en la historia humana.
  • Ventajas adaptativas del baile: coordinación, cohesión grupal y señalización social.
  • Impacto físico: mejora de equilibrio, fuerza, coordinación, sistema cardiovascular y modulación del sistema inmune.
  • Cognición y plasticidad cerebral: efectos sobre memoria, atención y funciones ejecutivas.
  • Danza y neurodegeneración: evidencia científica sobre su uso en distintas enfermedades neurodegenerativas.
  • Regulación emocional: movimiento, sistema nervioso autónomo y reducción del estrés.
  • Interocepción y conciencia corporal como base de la autorregulación.

  • La danza como fenómeno social: del individuo a la tribu.
  • Comunicación no verbal y expresión emocional a través del movimiento.
  • Propiocepción e interocepción en la construcción del yo corporal. Qué significa comunicarse con una misma a través del movimiento.
  • Sincronización interpersonal y cerebral: qué ocurre cuando nos movemos al unísono.
  • Neuronas espejo, empatía y vínculo social. Comunicación con otra persona, ver y ser vista.
  • Danza como herramienta de cohesión, pertenencia y bienestar colectivo. Función social de la danza, beneficios e impacto a nivel económico y del sistema de salud.
  • Recapitulación final. Resumen y claves prácticas para integrar lo aprendido en la vida cotidiana.

ANA BELÉN LÓPEZ RODRÍGUEZ

Doctora en Neurociencia y Coordinadora de Investigación del Servicio de Neurología del Hospital Universitario de la Princesa. En paralelo, la danza es un eje fundamental en su formación y práctica.

PREGUNTAS FRECUENTES

Esta formación propone una introducción a los fundamentos neurocientíficos de la danza, explorando cómo el movimiento influye en el cerebro, las emociones y las relaciones sociales. A través de una mirada interdisciplinar, se comprenderá la danza no solo como expresión artística, sino también como una herramienta de regulación fisiológica, bienestar psicológico y cohesión colectiva.

La investigación científica ha mostrado que el movimiento rítmico y coordinado tiene efectos profundos sobre el cerebro y el sistema nervioso. La danza puede favorecer la plasticidad cerebral, mejorar funciones cognitivas, regular el estrés y fortalecer los vínculos sociales. Comprender estos procesos permite apreciar la danza como una práctica con un impacto significativo en la salud individual y colectiva.

A lo largo de las sesiones conocerás cómo el movimiento afecta al cuerpo y al cerebro, cómo contribuye a la regulación emocional y de qué manera favorece procesos de sincronización interpersonal. El curso también aborda el papel de la danza en la evolución humana y su potencial como herramienta terapéutica y social.

El curso se desarrolla en dos sesiones de dos horas cada una. La primera se centra en las bases biológicas, cognitivas y emocionales del movimiento, mientras que la segunda explora la dimensión social de la danza, la comunicación no verbal y los mecanismos de sincronización interpersonal.

No. El curso está abierto tanto a personas con experiencia en danza o movimiento como a quienes simplemente sienten curiosidad por comprender mejor la relación entre cuerpo, cerebro y emociones.

Si el tiempo lo permite, se propondrán pequeñas prácticas guiadas que permitirán experimentar algunos de los mecanismos explicados desde la teoría. Estas experiencias tienen un carácter sencillo y accesible para cualquier participante.

El movimiento influye directamente en el sistema nervioso y puede favorecer estados de calma, equilibrio y bienestar. La danza, en particular, activa procesos corporales y neuronales que ayudan a modular el estrés y a mejorar la conciencia corporal.

Cuando las personas se mueven de forma coordinada, se producen procesos de sincronización tanto corporal como cerebral. Estos mecanismos, vinculados entre otros a las neuronas espejo, facilitan la empatía, la cooperación y el sentimiento de pertenencia dentro de un grupo.

La formación ofrece una comprensión más profunda del papel del movimiento en la salud física, emocional y social. También aporta claves para integrar de manera consciente el movimiento y la expresión corporal como herramientas de bienestar y conexión con los demás.

Contenido del curso

Sesión 1: El cuerpo que baila
Sesión 2: El cuerpo que conecta